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HISTORIA DE LA FUNDACIÓN KONRAD ADENAUER

Un 22 de diciembre de 1955, el partido Demócrata Cristiano alemán (CDU) creó la «Sociedad de Formación Política Demócrata Cristiana», con el objetivo de expandir el pensamiento demócrata cristiano a través de la formación política. El nombre a lo largo de la historia ha tenido varios cambios, en 1958 fue sustituido por el de «Academia Política Eichholz». No es hasta 1964 que adquiere su nombre definitivo «Konrad-Adenauer-Stiftung» (KAS), en honor al primer canciller de la Alemania Occidental, fundador de la Unión Europea y principal figura de la democracia cristiana en el siglo XX.


Konrad Adenauer, primer canciller federal de Alemania. (1949-1963)

FUNDACIONES POLÍTICAS ALEMANAS


Explicar el contexto de la creación de las fundaciones políticas en Alemania es sencillo. Luego del terrible período nacionalsocialista y la devastación de la Segunda Guerra Mundial, Alemania estaba dividida y en su mayoría destruida, sufriendo condiciones materiales y política extremadamente difíciles. Ese desalentador panorama requería la creación de un nuevo orden democrático, jurídico y político que garantizara su permanencia en el tiempo.


Una de las principales reformas fue el rango constitucional que se le otorgó a los partidos políticos por primera vez en la historia. Su misión fundamental era colaborar en la formación de la voluntad política popular, de este hito ahora podemos afirmar categóricamente que un sistema democrático no puede funcionar sin la existencia y acción de partidos políticos, su rol en la democracia representativa es innegable.


Luego de 1949, la confianza en la democracia fue creciendo gracias al trabajo del canciller Adenauer y sus equipos de gobierno en la reconstrucción del país. A esto se sumó, la implementación de la Economía Social de Mercado que generó bienestar a la población. Sin embargo, eso por sí solo no es suficiente. Los partidos políticos acordaron que era necesario crear un sistema de formación política. La única duda que surgió era si los partidos debían hacerse cargo de esta tarea o debería hacerla otra institución. El temor era que si los partidos asumían la formación ésta se convirtiera en una máquina de propaganda política, y esa jamás fue la intención.


Así, finalmente nacieron las fundaciones políticas, que, si bien son afines a los partidos, sobre todo en niveles programáticos, políticos e intelectuales, tienen como principal objetivo las actividades de formación política, investigación científica, fomento de jóvenes talentos y cooperación internacional.


LA KAS ATERRIZA EN AMÉRICA LATINA


En los 60, América Latina se debatía entre el desarrollo democrático o la revolución armada. En enero de 1959 el líder de la guerrilla cubana, Fidel Castro, asume el poder luego de una lucha armada contra el régimen dictatorial de Bastita. Este acontecimiento irradió un fuerte efecto político y simbólico por todo el continente. Castro optó por una política pro-soviética, fomentó movimientos guerrilleros revolucionarios en otros países latinoamericano y recibió a cambio apoyo político y económico de la Unión Soviética.


En el otro extremo del continente estaba el Partido Demócrata Cristiano chileno (PDC) y su líder Eduardo Frei Montalva, defensor de un programa democrático no violento. En 1964, fue electo presidente de Chile con un amplio respaldo popular. Frei fue el primer presidente democratacristiano en América Latina.


Venezuela fue otro bastión de la democracia cristiana en el continente. Rafael Caldera perteneció a la segunda gran generación de esta corriente a nivel mundial. Lideró el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) logrando la presidencia de Venezuela en dos períodos 1969-1974 y 1994-1999. Caldera también fue presidente de la Unión Mundial Demócrata Cristiana (UMDC). El punto más importante de su incidencia continental para la corriente política fue su reunión con el canciller Konrad Adenauer el 2 de febrero de 1962. Allí, Adenauer comprometió a Caldera ayuda para el Instituto Nacional de Estudios Sociales (INES), con sede en Caracas. El INES fue la primera contraparte de la KAS para sus proyectos en América Latina.


Rafael Caldera junto a Konrad Adenauer.

En noviembre de 1964, en Ecuador se forma el Partido Demócrata Cristiano (PDC) con un grupo de militantes disidentes del Movimiento Social Cristiano (MSC) de las ciudades más importantes del país como Guayaquil, Quito, Cuenca y Loja. La mayor parte de los fundadores eran estudiantes universitarios o sindicalistas de clase media y popular influenciados por las corrientes de la democracia cristiana internacional tanto europea como latinoamericana. El Congreso de Fundación de la Democracia Cristiana estuvo presidido por Osvaldo Hurtado, quien luego fuera presidente de la República tras el fallecimiento de Jaime Roldós en 1981.


En medio de este escenario aterriza la Fundación Konrad Adenauer a América Latina y toma contacto con los partidos democratacristianos en Venezuela (COPEI), Chile (PDC) y Ecuador (PDC). En otros países se vinculó con otras fuerzas políticas afines. Muchos partidos democratacristianos de Centroamérica estaban naciendo.


LA KAS EN ECUADOR Y EL MUNDO


La Fundación Konrad Adenauer llegó a Ecuador en 1979 y tuvo una prolífera participación en la formación de importantes perfiles, que luego fueron determinantes en la política nacional. También, se tiene registro de una vasta colaboración con la academia en investigaciones y publicaciones con temáticas jurídicas, sociales y políticas.


Su colaboración con la sociedad civil organizada fue prolifera y bien reconocida. Sus principales socios fueron Fundamedios, Participación Ciudadana y la Corporación de Estudios para el Desarrollo (CORDES).


En 2014, el jefe de la oficina Ecuador de la KAS, Winfried Weck, anunciaba la decisión de abandonar el país por presiones del gobierno, del entonces presidente, Rafael Correa. Desde julio de 2011 todas las fundaciones y ONG deben registrarse en la Secretaría Técnica de Cooperación Internacional (SETECI) y presentar sus proyectos anuales ante ese órgano. La SETECI se reservaba el derecho de analizar y según el caso, incluso modificar esos planes. Esa condición era inaceptable la KAS por la evidente intervención del Estado en sus operaciones. Ecuador fue el único país latinoamericano en los que la fundación tuvo esos problemas.


8 años después, el 20 de mayo de 2022, la Fundación Konrad Adenauer volvía a tener representación oficial en Ecuador. Robert Helbig, director de la KAS Perú, suscribió un convenio de cooperación y funcionamiento con el Ministerio de Relaciones Exteriores ecuatoriano, representado por el canciller, Juan Carlos Holguín. El 16 de noviembre de 2022, con la presencia del presidente de la KAS Alemania, Norbert Lammert y el embajador Philipp Schauer, la Fundación Konrad Adenauer reabrió su oficina en Quito.



Las 12 oficinas locales que tiene la KAS en América Latina se complementan con programas regionales con un enfoque especializado:

  • Partidos Políticos y Democracia en América Latina (KAS Partidos) con sede en Montevideo.

  • Estado de Derecho para América Latina con sede en Bogotá.

  • Alianzas para el Desarrollo y la Democracia con Latinoamérica (ADELA) en Panamá.

  • Seguridad Energética y Cambio Climático (EKLA) con sede en Lima.

  • Participación Política Indígena (PPI) con sede en La Paz.

En todo el mundo, la KAS tiene 111 oficinas y trabaja en más de 120 países. Los principales ejes temáticos de la KAS son: la capacitación de jóvenes políticos con becas académicas, publicaciones e investigación, fortalecimiento de los actores del sistema democrático y del Estado de Derecho, así como la promoción fomentar los principios de paz, libertad y justicia. Promueven y preservan la democracia liberal, la economía social de mercado y el desarrollo y la consolidación de un consenso de valores.


Hoy, en conmemoración del #TagderKAS (día de la KAS) y en agradecimiento, me permito recorrer la historia para resaltar la importancia de su presencia en el mundo y especialmente en Ecuador, porque la democracia es responsabilidad de todos.


Vista a la oficina de la Fundación Konrad Adenauer en Montevideo, Uruguay. 2018.

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